Venta de Nuda Propiedad | Actualizado 2024

La venta de nuda propiedad es un concepto que ha ido ganando relevancia en el mercado inmobiliario.

En este artículo, exploraremos en profundidad qué significa, cómo funciona, y qué consideraciones legales y fiscales implica, entre otros aspectos clave.

¿Qué significa nuda propiedad?

La nuda propiedad es un término jurídico que se refiere a la posesión de un bien inmueble sin los derechos asociados al usufructo del mismo.

En esta situación, el propietario (nudo propietario) tiene la titularidad del bien, pero no el derecho de disfrutar de sus beneficios o rentas, los cuales corresponden al usufructuario.

Esta configuración se da comúnmente en acuerdos donde una parte desea conservar el uso de la propiedad (como una vivienda) durante su vida, mientras transfiere la propiedad a otra persona o entidad.

El concepto de nuda propiedad se basa en la división del derecho de propiedad en dos elementos esenciales: el usufructo (uso y disfrute) y la nuda propiedad (titularidad sin disfrute).

Este tipo de propiedad es especialmente relevante en planificaciones patrimoniales y sucesorias, ya que permite al propietario original mantener cierto control y beneficio del bien durante su vida, al tiempo que planifica su traspaso futuro.

¿Qué es la venta de nuda propiedad?

La venta de nuda propiedad es un proceso por el cual un propietario vende su inmueble pero retiene el derecho de usufructo.

En otras palabras, el vendedor transfiere la titularidad del inmueble a un comprador, pero se reserva el derecho a vivir en él o generar ingresos a través de su alquiler durante un período acordado, que puede ser de por vida o un tiempo específico.

Este tipo de venta es atractiva para vendedores, generalmente personas mayores, que desean liberar el valor de su propiedad mientras continúan viviendo en ella.

En la venta de nuda propiedad, el contrato especifica que el vendedor se reserva el derecho de usufructo.

Ello significa que, aunque el comprador se convierte en el nuevo propietario del bien inmueble, no puede usarlo o rentarlo hasta que el derecho de usufructo expire, lo cual suele ocurrir tras el fallecimiento del vendedor o al finalizar el período acordado.

Este tipo de transacción requiere un contrato detallado que establezca las responsabilidades de ambas partes, como el mantenimiento del inmueble, los impuestos y otros gastos relacionados.

Además, este contrato debe ser registrado adecuadamente para garantizar la protección legal de ambas partes.

Por ejemplo, Carlos de 70 años, decide vender la nuda propiedad de su apartamento en Valencia. Carlos recibe un pago sustancial por la venta, lo que le permite disfrutar de un complemento a su pensión, mientras sigue viviendo en su hogar.

Por otro lado, la compradora, Ana, adquiere la propiedad a un precio menor al del mercado, con la expectativa de obtener el pleno dominio una vez que el usufructo termine, es decir, tras el fallecimiento de Carlos.

Modalidades de venta de nuda propiedad

  1. Importe único a la firma: esta modalidad implica que el comprador paga una suma de dinero única y completa en el momento de la firma del contrato. Al hacerlo, adquiere la nuda propiedad del inmueble. Es importante destacar que, aunque el comprador se convierte en el propietario del inmueble desde ese momento, no podrá disfrutar de su uso hasta que finalice el derecho de usufructo. Esta opción es frecuentemente elegida por compradores que buscan una inversión a largo plazo.
  2. Renta Vitalicia: en esta modalidad, el vendedor recibe una renta mensual de por vida a cambio de la nuda propiedad del inmueble. Esta opción es particularmente atractiva para vendedores de edad avanzada que desean asegurarse un ingreso constante. La cantidad de la renta se calcula en función del valor del inmueble y la esperanza de vida del vendedor, entre otros factores.
  3. Renta Temporal: aquí, el acuerdo implica que el vendedor recibe una renta mensual durante un periodo específico, no necesariamente por el resto de su vida. Este tipo de acuerdo puede ser adecuado para vendedores que necesitan ingresos durante un período determinado, como hasta alcanzar la edad de jubilación o para cubrir necesidades financieras específicas.

Requisitos para una venta de nuda propiedad

Sólo serán necesarios 2 requisitos para adscribirte a este producto y todas las ventajas que ello conlleva:

  • Tener un inmueble en propiedad ubicado en una de las ciudades en las que operamos.
  • Tener más de 65 años. Los contratantes pueden ser uno o dos titulares.

En el caso de que la vivienda tenga alguna carga hipotecaria, esto nunca supondrá un impedimento; ya que se podrá cancelar la misma en el momento de la transmisión de la Nuda Propiedad.

Pasos a seguir para vender la nuda propiedad

  • Asesoramiento Profesional: es fundamental obtener el asesoramiento de profesionales especializados en el sector inmobiliario y legal. Estos expertos pueden ofrecer orientación sobre el valor del inmueble, las implicaciones fiscales de la venta, y la redacción del contrato.
  • Valoración del inmueble: determinar el valor de mercado de la propiedad mediante una tasación profesional es el primer paso para establecer un precio justo tanto para el vendedor como para el comprador.
  • Elección de la modalidad de venta: decidir si se prefiere un pago único, una renta vitalicia, o una renta temporal, dependiendo de las necesidades financieras y personales del vendedor.
  • Búsqueda de compradores: puede implicar listar la propiedad a través de agentes inmobiliarios que tengan experiencia en este tipo de transacciones, o buscar compradores interesados en inversiones a largo plazo.
  • Negociación y formalización: una vez encontrado un comprador, se procede a la negociación de los términos y a la formalización del contrato, asegurando que se respeten los intereses y derechos de ambas partes.
  • Firma ante notario: la transacción debe formalizarse en escritura pública ante notario, para luego ser inscrita en el Registro de la Propiedad, garantizando así la legalidad y seguridad jurídica del acuerdo.
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Por ejemplo, Luisa de 72 años, decide vender la nuda propiedad de su piso en Barcelona. Tras una tasación, acuerda un precio de venta de 200.000 euros en modalidad de pago único. Con el asesoramiento de su abogado, negocia que el comprador, una empresa de inversión inmobiliaria, se haga cargo de los gastos de comunidad y grandes reparaciones. La operación se formaliza ante notario, y Luisa recibe el importe acordado, asegurando su bienestar financiero sin necesidad de dejar su hogar.

¿Cuál es la fiscalidad derivada de una venta de nuda propiedad?

La tributación de la venta de la nuda propiedad puede variar dependiendo de varios factores, incluyendo la edad del vendedor y si la propiedad vendida es la vivienda habitual. Los aspectos clave a considerar son:

  • IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas): la venta de la nuda propiedad se considera una alteración patrimonial y, por lo tanto, sujeta a IRPF. No obstante, si el vendedor es mayor de 65 años y se trata de su vivienda habitual, la ganancia patrimonial puede estar exenta.
  • Plusvalía municipal (IIVTNU): este impuesto se aplica sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana y debe ser abonado por el vendedor, a menos que se apliquen exenciones específicas.
  • Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP): el comprador de la nuda propiedad está obligado a abonar este impuesto, cuya tarifa puede variar según la comunidad autónoma.

¿Cómo se reparten los gastos al vender la nuda propiedad?

Es fundamental establecer claramente en el contrato de venta cómo se distribuirán los gastos ordinarios y extraordinarios asociados a la propiedad.

Generalmente, el usufructuario (vendedor) se hace cargo de los gastos de suministros y mantenimiento ordinario, mientras que el nudo propietario (comprador) asume las reparaciones mayores y los impuestos como el IBI.

Sin embargo, este reparto puede ser objeto de negociación entre las partes y debe quedar reflejado en la escritura de venta para evitar malentendidos futuros.

Ventajas de la venta de nuda propiedad

Las ventajas de la venta de nuda propiedad son numerosas y benefician tanto al vendedor como al comprador. Para el vendedor, la principal ventaja es la obtención de liquidez inmediata.

Esto es particularmente atractivo para personas mayores que necesitan fondos para su jubilación o para otros proyectos personales, pero que al mismo tiempo desean seguir viviendo en su hogar.

Además, al optar por una renta vitalicia, pueden asegurarse un ingreso constante durante el resto de su vida.

Para el comprador, la principal ventaja es la posibilidad de adquirir un inmueble a un costo inferior al del mercado.

Esto se debe a que la nuda propiedad se valora menos que la propiedad plena, ya que no se puede disponer del inmueble hasta que finalice el usufructo.

Esta situación puede ser especialmente atractiva para inversores a largo plazo o para quienes planifican una compra futura para uso personal o como inversión.

¿Cómo encontrar un abogado para la venta de nuda propiedad?

Para consultar a un abogado especializado en este tipo de casos, te invitamos a rellenar el formulario disponible en esta misma página en la que te encuentras ahora.

Tu solicitud se enviará a Melendos, una plataforma legal líder en España y de total confianza, la cual permite conectar a personas como tú con abogados expertos.

Todo ello con la comodidad de gestionarlo desde tu hogar y la seguridad de estar en contacto con abogados de primer nivel.

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